Guillermo Dávila responde a la carta de su hija Marialena: “Sigo abierto al diálogo”

El actor aseguró que siempre intentó comunicarse con ella, negó indiferencia y afirmó estar abierto al diálogo cuando ella lo decida
El actor y cantante Guillermo Dávila respondió este domingo a la carta que publicó su hija Marialena, en la que relataba la ruptura definitiva de su relación tras décadas de conflictos familiares.
En su mensaje publicado por People en Español, Dávila aseguró que se sorprendió al conocer por los medios los supuestos daños que habría causado y afirmó que siempre estuvo dispuesto a comunicarse. “Esta situación me genera tristeza, pero también la necesidad de aclarar mi parte”, escribió.
Explicó que durante años intentó acercarse a su hija, pero que su comunicación no era bien recibida, por lo que decidió respetar su espacio. “Mi silencio no fue indiferencia, sino respeto”, aclaró.
Además, reiteró que mantiene la esperanza de que algún día puedan hablar de manera madura y sincera. “Reconozco que su madre jamás ha hablado mal de nadie, por lo que no entiendo las razones que llevaron a mi hija a cortar toda comunicación conmigo. Aun así, sigo abierto al diálogo cuando ella así lo decida”.
El actor y cantante también destacó que siempre existieron vías para comunicarse con su hijo Vasco y con su otra hija, con quien mantiene una relación cercana.
“A través de ustedes, solo deseo enviar este mensaje: no guardo rencor, no olvido los momentos buenos y mantengo la disposición de conversar cuando llegue el momento”, agregó.
La polémica se intensificó tras las declaraciones de Dávila en el programa peruano “El valor de la verdad”, donde aseguró que desde hace ocho años no mantiene contacto con Marialena y que, de sus cuatro hijos, solo se relaciona con tres.
Sus comentarios generaron primero la reacción de la animadora zuliana Chiquinquirá Delgado, madre de la joven, y posteriormente la respuesta directa de Marialena.
“Tras décadas de dolor, no existe ni existirá reconciliación. Parte de sanar es proteger a la familia que estoy construyendo y a mis futuros hijos de vivir lo que yo viví”, afirmó.
Según ella, el distanciamiento no es reciente ni producto de un conflicto puntual, sino la consecuencia de “décadas” de intentos fallidos por construir una relación paternal sana.
“La presencia física, un momento, o una foto, no significan nada si detrás de eso hay abuso emocional, malos tratos, rechazo, y manipulación”, escribió.
Vía laverdad