«Desmantelamiento del sistema»: María Corina Machado expuso la fase decisiva en la que entró Venezuela (Video)

María Corina

En una entrevista concedida a la periodista Carla Angola desde Washington, compartida este martes 20 de enero, la líder de la oposición democrática venezolana María Corina Machado ofreció un balance de su reciente actividad diplomática y la situación interna de Venezuela, al asegurar que se ha entrado en un momento «indetenible e irreversible».

Machado calificó la etapa actual como un proceso sin retorno, afirmando que esto es irreversible, ya entramos en una fase de desmantelamiento del sistema que, por supuesto, todos queremos que sea mucho más rápido, pero lo que es, y yo creo que esto es importante de asumirlo, es indetenible e irreversible». Para la dirigente, el debilitamiento de quienes retienen el poder es evidente, señalando que la legitimidad ahora reside plenamente en la ciudadanía.

Sobre la situación de los detenidos por motivos políticos, Machado fue categórica al establecer las condiciones mínimas para cualquier proceso de cambio. «La prioridad en toda transición es la gente. Es más, no puede hablarse de transición mientras exista represión. Entonces, estamos dando los primeros pasos muy importantes, pero indiscutiblemente falta muchísimo más. E insisto, la prioridad es liberar a todos los presos políticos, libres de verdad», sentenció. Así mismo, advirtió que el objetivo no es solo vaciar las cárceles, sino «desmontar un sistema represivo, porque tú puedes liberar unos y meter otros presos, como ha sido la práctica en Venezuela durante todo este tiempo».

La entrevista abordó la reciente denuncia de Mariana González sobre las presiones contra su esposo, Rafael Tudares. Machado respaldó estas acusaciones, calificando la situación como una muestra de «maldad absoluta que va penetrando y quebrando gente buena en todos los sectores, pero llega acá a tal nivel de presión, de amenaza, de chantaje, que te quiebra gente buena y eso da terror». Resaltó el coraje de Edmundo González Urrutia, señalando que el régimen intentó usar a su familia como rehén. «Creyeron que encarcelando a Rafael, persiguiendo su familia, los iban a quebrar y con un dolor profundo… se ha mantenido firme y consecuente al pueblo de Venezuela».

Respecto a su encuentro con el presidente Donald Trump en la Oficina Oval, Machado aseguró que existe una alineación estratégica entre ambos liderazgos. «Creo que un encuentro de esta naturaleza donde hubo tanta franqueza y mucha identidad en la visión (…) indiscutiblemente tiene un gran impacto», explicó. Según su percepción, Washington tiene «enorme claridad sobre la naturaleza del régimen» y comparte la tesis de que el actual sistema es incompatible con la estabilidad. «Lo que está clarísimo es que esta situación con el cartel en el poder no es estabilizable (…9 La reconstrucción de Venezuela implica que tú tienes que tener un país donde exista Estado de derecho».

Sobre la diáspora venezolana en Estados Unidos y las preocupaciones migratorias, Machado indicó que es un tema de «ocupación» constante en sus reuniones. Relató que le expresó a Trump el deseo de retorno de la población venezolana. «Los venezolanos quieren volver, incluso los que tienen muchísimos años fuera, quieren volver, pero quieren volver a un país que los acoja, que los respete, que los trate con dignidad, que no los persiga. No es un tema de que van a regresar cuando se acomode la situación económica, no. La gente está dispuesta a ir a echarle pichón, a reconstruir el país, pero con la garantía de que hay un futuro de democracia y libertad».

Al analizar las tensiones internas en el chavismo y los rumores de una posible acción por parte de Diosdado Cabello, Machado restó importancia a la capacidad de estos actores para detener la transición. «Evidentemente que las tensiones y las traiciones a lo interno son enormes. Ninguno de ellos confía en el otro (…) están pensando cómo salvar su pellejo, porque al final así funcionan los sistemas de mafias», señaló. Para la dirigente, cualquier fractura violenta solo tendría un efecto. «Una acción como esa lo único que haría es acelerar este proceso».

Machado también reflexionó sobre la mística que rodea su movimiento, mostrando los rosarios que le entregan los ciudadanos como su mayor protección. «Mi tesoro son los rosarios que me han regalado venezolanos dentro y fuera de Venezuela (…) es como mi vínculo, mi lazo con el país», comentó. Atribuyó la resistencia del pueblo a un sentimiento profundo. «Hemos llegado hasta aquí por la gente (…) la fuerza más poderosa que nos mueve es el amor. ¿Qué no puede lograr un país que lo mueve esta profundidad de sentimiento? Yo hoy tengo millones de hijos».

Ante la impaciencia por los tiempos de la transición y la exigencia constitucional de 30 días para elecciones, Machado reconoció compartir la angustia pero pidió enfoque. «Allí no puedo dar ninguna tranquilidad porque yo también tengo la misma preocupación, porque cada día que pasa son vidas de venezolanos terriblemente afectadas», admitió. Sin embargo, resaltó el aprendizaje ciudadano de este proceso. «Lo importante es que aquí todos tenemos algo que hacer (…) Esa responsabilidad individual es uno de los aprendizajes más importantes y por eso estoy absolutamente convencida que esa es la garantía de una transición ordenada irreversible».

Finalmente, Machado envió un mensaje de confianza en el futuro económico y social de la nación una vez recuperada la democracia. «Venezuela será libre. Nos vamos a encontrar un país hecho añicos, pero no hay una generación mejor preparada para construir una nación que, te lo digo, va a ser la envidia del planeta», afirmó. Cerró la entrevista ratificando su compromiso de convertir a Venezuela en el aliado más fuerte de la región, basado en «ideales comunes y objetivos comunes que son producto de la convicción, no de la amenaza».

Vía lapatilla