«Es un orgullo que pueda representar al país, allá en Venezuela estamos todos vueltos locos. Primera vez que hay un venezolano en la NFL, y más jugando en un Super Bowl, todo muy nuevo», prosiguió.
En el Levi’s Stadium de Santa Clara, Borregales contará con el apoyo de sus padres, de su hermano, de su esposa y muchos amigos, pero también tendrá claro el cariño desde la distancia de todo su país.
«Por supuesto, toda la familia verá el partido por televisión, con seguridad. Me imagino que todo Venezuela por primera vez va a ver un juego de fútbol americano», dijo Vivian.
«Y no por el show del descanso», añade su padre con una broma.
Llegar al escenario del Súper Bowl es muy especial, sobre todo mirando hacia atrás. Los Borregales llegaron a Miami en 2004, cuando Andy iba a cumplir los dos años.
«Empezó a jugar al fútbol con su hermano mayor. Él a los 5 años y el hermano a los 10. Jugaron al ‘soccer’ y al fútbol americano por 10 años, los dos deportes. Usted se imaginará lo que eran las prácticas: correr para allá, correr para acá», aseguró su padre.
«Luego, cuando fueron al instituto, dejaron el ‘soccer’; solamente fútbol americano», añadió.
Cuando Andy se decantó por el fútbol americano, comenzó un largo trabajo que le llevó a conseguir la beca en la Universidad de Miami.
«Empezaron los entrenamientos para que fuera un buen ‘kicker’, con diferentes entrenadores, diferentes compañías que hacen campamentos de pateo. Fue mejorando y mejorando y le dieron su beca en la Universidad de Miami. Gracias a hacerlo bien lo hicieron drafteado este año los Pats», afirmó Vivian.
Con Andy concentrados con sus Patriots en vista del Super Bowl del domingo, sus padres recuerdan a través de EFE cuál es la clave para rendir al máximo.
«Todo está aquí, en la cabeza. Fortaleza mental, es lo único que él necesita. Es 90 por ciento en la cabeza y 10 por ciento en la pierna», afirman.
Vía caraota