En ese momento, Joanne Appelbee, la madre de los tres niños, aseguró que tomó la decisión más dura de su vida al pedirle a su hijo mayor, Austin, de 13 años, que intentara llegar a tierra para buscar ayuda, mientras ella se quedaba con sus otros dos hijos, uno de 12 y otro de ocho años.
“Pude ver el peligro en [la situación], al ser arrastrados un poco demasiado lejos, y las olas seguían llegando y se hacían más fuertes”, contó la mujer.
Aunque Austin inició su travesía con un chaleco salvavidas, terminó dejándolo en el tramo final para avanzar con mayor rapidez.
Austin explicó a Sky News que durante las cuatro horas que nadó se repitió el mensaje: «Sigue nadando, sigue nadando».
Asimismo, el joven aseguró que se centró en pensar en cosas buenas y sacar de su mente todo pensamiento negativo. «No sé, estaba pensando más en muchas cosas que estaban sucediendo en mi vida. Creo que en un momento pensé en [el dibujo animado] Thomas y sus amigos, intentando recordar las cosas más felices».
Tras llegar exhausto a la orilla, completó el recorrido en busca de ayuda corriendo hasta ubicar un teléfono. «Caí al fondo de la playa y me desplomé… Y después de eso, tuve que correr dos kilómetros para llegar al teléfono».
A las 8:30 de la noche, la Policía Acuática de Australia Occidental, voluntarios del servicio de rescate marino local y un helicóptero de emergencia se desplegaron en la zona para buscar a la madre con sus dos hijos.
«No me considero un héroe, simplemente hice lo que tenía que hacer», dijo el joven a la BBC.
Las precisas descripciones que Austin proporcionó de los kayaks y tablas inflables resultaron esenciales para ubicar con rapidez a la familia, que fue hallada una hora después y remolcada hasta la costa por una embarcación de rescate.
Tras una revisión médica, todos recibieron el alta médica al día siguiente.
El inspector James Bradley destacó este acto heroico del niño por su familia. «Las acciones del chico de 13 años no pueden elogiarse lo suficiente… Su determinación y coraje finalmente salvaron las vidas de su madre y sus hermanos», declaró a los medios.
De igual forma, su madre expresó gratitud por lo hecho por Austin. «No hay mejor palabra para describirlo que orgullo… Estoy sin palabras ante sus esfuerzos», afirmó.