Migrantes indocumentados deciden irse por el desierto para evitar a autoridades fronterizas y llegar a Estados Unidos

El desierto se ha convertido en la opción de los migrantes, debido al aumento de operativos en la frontera entre México y Estados Unidos. Esto hace que quienes quieran acercarse a territorio estadounidense enfrenten más dificultades que se suman al ya complicado camino que de por sí les toca atravesar para cumplir su meta.

Algunas personas que han decidido hacer esta travesía hablaron con la agencia de noticias EFE sobre las dificultades que les toca vivir, en especial en la Sierra de Samalayuca, que se convierte en uno de los obstáculos principales.

«Por Migración (cruzamos el desierto), porque nos detienen, no tenemos permiso mexicano. Gracias a Dios, me ha dado un poco de resistencia y el agua y todo”, contó Giovanni Alpizar.

El hombre, quien no quiso revelar su nacionalidad, dijo que cruzó con otros dos compañeros una zona de 8 kilómetros de dunas, ¿lo más difícil? Lo hicieron bajo una temperatura de 41 grados.

El entrevistado, de 32 años, indicó que recurrió a esta vía para evitar a militares y agentes del Instituto Nacional Migración, cuya sede está a 50 kilómetros de Ciudad Juárez, que es fronteriza con El Paso.

¿Por qué los migrantes deciden irse por el desierto para llegar a Estados Unidos?

Muchos buscan vías alternas debido a que la intercepción de migrantes ha aumentado a 650% interanual hasta un récord de casi 1,4 millones de enero a mayo, de acuerdo con los datos publicados en junio por el Instituto Nacional de Migración.

Voceros de la sociedad mexicana, como el padre Juan Carlos López, de la Diócesis de Ciudad Juárez, pidió a las autoridades de ambos países que actúen ante esta realidad, sobre todo por el aumento en verano de las temperaturas y las crecidas en temporada de lluvias del río Bravo.

“Es triste ver a personas, a seres humanos, al fin de cuentas hermanos por nuestra condición de humanos, muriendo en estas circunstancias, sea en el desierto, sea en el río, es muy lamentable”, comentó el religioso.

En este sentido agregó: «Hemos tenido lluvias en la zonas cercanas y eso ha hecho crecer el caudal del río Bravo, lo vuelven más peligroso y aún así se atreven con el riesgo de perder la vida, el calor en nuestra zona es muy fuerte entonces en el desierto eso es arriesgar la vida».

La ruta entre México y Estados Unidos es considerada por la Organización Internacional para las Migraciones como la más peligrosa del mundo, pues contabilizan al menos 622 muertos o desaparecidos desde el 2022 hasta la fecha.