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La confesión que reveló la ubicación del cadáver de Maximiliano vinculada con ritos satánicos

El niño Maximiliano Tabares Caro fue reportado como desaparecido hace más de un mes en Antioquia, Colombia, y apareció bajo tierra este 27 de octubre, por su muerte se señala a la secta satánica «Los Carneros», integrada por su familia.

Por este hecho, han sido capturadas seis personas y dos de ellas revelaron detalles sobre el caso.

La primera en hablar sobre el caso fue la madre del menor, Sandra Patricia Caro Pérez, quién enfrenta un proceso judicial en su contra dónde es acusada de desaparición forzada y tortura a título de cómplice, porque presuntamente ella habría cedido la vida de su hijo para sacarle un supuesto espíritu que lo estaba atormentando y que estaba frenando los objetivos de la secta satánica a la que pertenecía.

Al parecer el líder del grupo sugirió que el niño de seis años debía ser sometido a un ritual para mejorar su condición, argumentando que recibió un mensaje donde le informaban que el menor estaba obstaculizando las tareas del grupo, por ello debían encontrar guacas de oro en las montañas de los municipios Remedios y Segovia.

Aunque la madre se declaró inocente, comenzó a revelar detalles sobre la desaparición de su hijo a través de una conversación informal que tuvo en el centro de detención dónde permanece recluida, lo que motivó a que fuera escuchada de nuevo y el 27 de octubre reveló donde habían abandonado El cadáver de su hijo.

De esta forma, los funcionarios del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) se desplazaron hacia el lugar indicado por la mujer.

Otra de las personas que cedió ante las autoridades fue Robinson Esmit Arboleda Ramírez, alias Orejas, quién también participado en la secta satánica como discípulo, este señaló que debían cumplir al pie de la letra las órdenes de su líder, y se puso a disposición para colaborar con las autoridades si se le garantizaban beneficios, así fue como fue llevado hasta la zona rural del municipio Segovia dónde señala el punto exacto dónde fue sepultado el menor, que estaba a una hora y media de la zona urbana de la población, allí el cuerpo fue exhumado.

El cadáver tenía alto grado de descomposición y fue llevado a las instalaciones del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses en Medellín para su identificación. Sin embargo, la gobernación de Antioquia confirmó que el cadáver corresponde a Maximiliano Tabares.

“Se hallan los restos de Maximiliano después de toda esta situación tan horrorosa y dolorosa. No deja de ser una tristeza porque siempre existía la esperanza de hallarlo con vida. Sea cual sea la decisión final, a lo que tiene que llevarnos esto es a esa profunda reflexión y ese profundo compromiso en la defensa de la vida”, señaló Aníbal Gaviria, mandatario departamental.

Con información de Semana.

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