Espectáculos

Muere el actor Paul Sorvino, protagonista de «Buenos Muchachos» a los 83 años

El intérprete dio vida en el clásico de Martin Scorsese al gánster Paulie Cicero. Trabajó más de medio siglo en cine y televisión.

El actor Paul Sorvino, que interpretó al gánster Paulie Cicero en el clásico Uno de los nuestros (Martin Scorsese, 1990), ha fallecido este lunes a los 83 años en una clínica de Florida, según ha informado un portavoz. También conocido por dar vida al sargento de policía Phil Cerretta en la serie Ley y orden, trabajó en el mundo de la televisión y el cine durante más de cinco décadas, especializándose en papeles de policías y ladrones.

«Estoy totalmente devastada. El amor de mi vida y el hombre más maravilloso que ha existido se ha ido. Estoy desconsolada», ha publicado su mujer, Dee Dee Sorvino, en Twitter. Su hija, la también actriz y ganadora de un Óscar Mira Sorvino, se ha despedido también de su padre en las redes sociales mediante un emotivo mensaje: «Me ha enseñado todo lo que sé». En una aciaga coincidencia, hace tan solo dos meses falleció otro de los protagonistas de Uno de los nuestrosRay Liotta.

Nacido en Brooklyn en 1939, Sorvino estudió música en el conservatorio American Musical and Dramatic Academy y su pasión cuando era joven pasaba por convertirse en un cantante de ópera, aunque finalmente acabaría cosechando una longeva carrera interpretativa. Otros de sus papeles destacados los firmó en los filmes Rojos (Warren Beatty, 1981), haciendo de comunista italoamericano; Dick Tracy (también de Warren Beatty, 1990); o Nixon (Oliver Stone, 1995), donde se metió en la piel de Henry Kissinger, el secretario de Estado de EEUU.

Sorvino debutó en Broadway en 1964 con el musical Bajour y seis años después se estrenó en la gran pantalla con Where’s Poppa, de Carl Reiner. Aunque solía decir que su fama respondía a su habilidad para encarnar a mafiosos, sus verdaderas pasiones eran la poesía, la pintura y la ópera.

En la década de los 70 actuó al lado de Al Pacino en Pánico en Needle Park (Jerry Schatzberg) y con James Caan -también fallecido recientemente- en El jugador (Karel Reisz), volvió a integrar el equipo de Reiner en ¡Dios mío! y formó parte del elenco de la comedia de atracos bancarios de William Friedkin El mayor robo del siglo. En Danza lenta en la gran ciudad, de John G. Avildsen, hizo tándem junto a la famosa bailarina Anne Ditchburn.

Como director rodó la comedia The trouble with Cali, protagonizada por él mismo y escrita por otra de sus hijas, Amanda, así como That championship season y un par de episodios la serie de televisión That’s life.

Cuando Sorvino se enteró de que su hija Mira se encontraba entre las mujeres agredidas sexualmente y menospreciadas por el productor Harvey Weinstein tras el estallido del movimiento #MeToo dijo en una entrevista que si lo hubiera sabido, Weinstein «no podría caminar; estaría en una silla de ruedas».

Estaba enormemente orgulloso de la carrera de su hija, sobre todo la noche que ganó el Óscar a Mejor actriz de reparto en 1996 por su papel en Poderosa Afordita de Woody Allen. Aseguró a Los Angeles Times que no encontraba palabras para describir sus sentimientos. «No existen en ninguna lengua que jamás haya escuchado. Bueno, quizás en italiano», bromeó.

En 2014 se casó con la experta en política Dee Dee Benkie y dijo que un objetivo de su vida posterior era «desengañar a la gente de la noción de que soy un matón lento y de párpados pesados». Como a la mayoría de actores que protagonizaron Uno de los nuestros, esa imagen lo perseguiría durante el resto de su vida, aunque Sorvino siempre trató de derribarla.

«La mayoría de la gente piensa que soy un gánster o un policía o algo así», reflexionó en una ocasión. «La realidad es que soy escultor, pintor, autor de best sellers, muchas, muchas cosas: poeta, cantante de ópera, pero ninguno de ellos es un gánster… Sería bueno que mi legado fuese más que el de un tipo duro».

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