Nostradamus hablaba del coronavirus en su profecías

El coronavirus ha sido una de las cosas más desastrosas comenzando el 2020, solamente en China el número de fallecidos ha superado el millar (basándose en la cifras emitidas por el gobierno chino). El brote de esta enfermedad ya tiene alertado a todo el planeta entero, por lo que ya varios gobiernos del mundo están preparados para combatirlo, mientras que otros no están en las capacidades de poder contrarrestarlo.

El virus originado en la ciudad de Wuhan, China, continúa sin cura, ni tratamiento y directamente desde esa misma localidad y algunas zonas cercanas continúan llegando imágenes apocalípticas que solamente creíamos que veríamos en películas de ciencia ficción y en las profecías de Nostradamus; de eso, sí, las profecías del médico francés y adivino si llegaron a referirse al coronavirus.

Y es que el médico y adivino francés también habló de pandemias en sus inquietantes cuartetas: “La gran plaga de la ciudad marítima no cesará hasta que se vengue la muerte de la sangre justa, condenada por un precio sin crimen, de la gran dama indignada por la simulación”, dice.

Los más entendidos en las profecías de Nostradamus ya afirman que estas palabras se refieren al brote de coronavirus de Wuhan 2019-nCoV ¿Cuáles son sus interpretaciones? En primer lugar señalan a Hong Kong como la ciudad marítima, pues muchos de los casos surgieron de allí.

A la “gran dama” se le identificaría como Wu Yi, ministra de salud de China que ayudó a controlar el virus del SARS. Desde que fueran publicadas en 1555, las misteriosas cuartetas de Nostradamus han seguido despertando temor y fascinación por todo el mundo.

Terribles acontecimientos de la historia como la Segunda Guerra Mundial y los atentados del 11 de setiembre han sido reconocidos en estos versos. Los escépticos, por el contrario, consideran que estos son vagamente redactados.

Otros señalan que Nostradamus plasmó eventos pasados que creía se repetirían en el futuro. Por último, muchos consideran que varias de las traducciones restan todo el sentido de la obra. Lo cierto es que, mientras la historia siga su curso, el misterio de Nostradamus seguirá ahí.