Las islas Baleares de España aprueban una ley para combatir el turismo de borrachera

El gobierno regional de las islas Baleares (España) aprobó este viernes una ley para combatir las ofertas turísticas basadas en el consumo desenfrenado de alcohol en este popular destino de ocio y playa para los jóvenes europeos.

«Se trata de la primera norma que se adopta en toda Europa que restringe la promoción y venta de alcohol en determinadas zonas turísticas», asegura el gobierno balear en un comunicado.

El decreto ley, que tendrá una vigencia de cinco años, se aplicará en tres áreas conocidas por las fiestas desenfrenadas y los excesos: las playas de Arenal y Magaluf en Mallorca y una zona del ibicenco municipio de Sant Antoni de Portmany.

La nueva normativa prohibirá incentivar el consumo de alcohol, las barras libres, «happy hours» o cualquier descuento sobre las bebidas, así como las excursiones etílicas («pubcrawling»), consistentes en recorrer diferentes bares en una noche.

El gobierno también ataca la práctica del «balconing», los saltos entre balcones o del balcón a la piscina de un hotel que se había cobrado varias vidas de turistas en los últimos años.

Este hábito, que ya estaba sancionado en algunos municipios, quedará prohibido en toda la región, con multas de entre 6.000 y 60.000 euros «tanto para quien la practique como para quien la permita» y la expulsión inmediata del turista del establecimiento.

La ley contempla sanciones de hasta 600.000 euros en las faltas muy graves, entre las que se incluyen la organización de barras libres, «happy hours» o «pubcrawlings».

Compuestas principalmente por las islas de Mallorca, Menorca, Ibiza y Formentera, las Baleares son conocidas por sus aguas cristalinas y sus remotas calas pero también por su ocio nocturno que atrae a numerosos jóvenes europeos en paquetes de bajo coste.

Presionados por unos vecinos hartos de los comportamientos a veces incívicos de sus visitantes, las autoridades locales hace años que intentan limitar este modelo turístico con multas y la promoción de otro tipo de actividades.

El objetivo del decreto es «forzar un cambio real en el modelo turístico de estos destinos», afirmó el comunicado del gobierno.

En 2018, las Baleares recibieron casi 14 millones de turistas, la segunda región mejor posicionada de España que, a su vez, es el segundo destino mundial.

AFP