Nuevo método de tortura: las “puertas Bachelet”

Vista de la sede del Servicio Nacional de Inteligencia Bolivariano (SEBIN), conocida como “El Helicoide”. Foto: STR / AFP, 09/05/2019, Caracas (Venezuela).

Tras la visita que hizo a Venezuela la Alta Comisionada de los DDHH de la ONU, Michele Bachelet, hace dos meses, la represión y la tortura del régimen de Nicolás Maduro contra los presos políticos ha aumentado, tanto que se han instalado en su honor las denominadas “puertas Bachelet” para criticar el régimen carcelario que sufren los opositores y disidentes.

En su rueda de prensa, la diputada Delsa Solórzano denunció que “han instalado unas puertas a las que llaman ‘Bachelet’”. Los carceleros exclaman con un grito: “¿querías a Bachelet? Pues ahí la tienes”, al referirse a las puertas metálicas a las que “les abrieron solo una pequeña hendidura para pasar la escasa comida”, declaró la diputada.

El nuevo método de tortura fue notificado por los abogados y organizaciones no gubernamentales que se ocupan de atender a unos 40 y 50 civiles y militares que se encuentran detenidos en la sede principal de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM) en Boleíta, al norte de Caracas.

Los familiares de gran parte de estos presos, casi todos por motivos políticos, también han denunciado ser víctimas de torturas y otros tratos crueles, inhumanos y degradantes.

Estas nuevas celdas de máxima seguridad, de 2 por 2 metros, bautizadas con el nombre de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas, no poseen inodoro ni ventilación. Carecen de rejas, poseyendo únicamente una puerta metálica con una pequeña rendija por donde pasan la comida.

La diputada Solórzano afirmó que a los presos de la DGCIM los mantienen esposados «todo el día y sólo les quitan las esposas para comer». Las celdas donde están recluidos no tienen ventilación ni luz solar, además el pozo séptico se encuentra dentro de ellas.

Torturas y tratos degradantes

En su informe la Alta Comisionada Michele Bachelet, publicado el 4 de julio, señaló a la DGCIM como uno de los cuatro cuerpos de seguridad donde se cometen torturas y otros tratos crueles, además de detenciones arbitrarias y desapariciones forzadas. Los otros tres órganos de tortura son el SEBIN (Servicio Bolivariano de Inteligencia), el FAES (Fuerzas de Acciones Especiales) y la cárcel militar de Ramo Verde.

Además Solórzano expresó que teme por la vida de los militares Humberto De La Sotta, Igber Marín Chaparro y Ruperto Molina, al igual que Carlos Marrón (dueño de la página web Dólar Pro) “quienes llevan más de un mes sin ser vistos por familiares ni abogados

«No se puede guardar silencio ante tanto horror. La emisión de un informe, por contundente que este sea, no basta. Urge el pronunciamiento y acción internacional sobre este tema que obligue al cese de las torturas», aseveró la presidenta de la Comisión parlamentaria especial de Justicia y Paz. También pidió acciones inmediatas de Naciones Unidas y la oficina de Bachelet, al igual que la Organización de Estados Americanos.

Solórzano exigió a la Corte Penal Internacional “actuar inmediatamente” en el caso de Venezuela. ”¿Todo lo ocurrido no les basta para entender el carácter sistemático de la violación de DDHH en nuestro país? La indiferencia y falta de acción de organismos internacionales los hace cómplices de estos graves hechos”.

Por La Patilla y abc.es