Samark López acompaña a El Aissami entre los más buscados por narcotráfico internacional

Luego de catalogar a el funcionario del régimen, Tareck El Aissami, como uno de los más buscados por Estados Unidos por narcotráfico internacional, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos (ICE) incluyó también a Samark López por el mismo delito

En la información exponen que “Durante más de dos años, López y otros defraudaron a los Estados Unidos”, y además, expresan que “si tienen información sobre el paradero de estos fugitivos, comuníquese de inmediato con la oficina local de ICE”.

A continuación la información traducida:

Samark José López, ciudadano venezolano de 45 años, ha sido objeto de una persecución de varios meses luego del hundimiento de una compleja operación de evasión de sanciones internacionales y lavado de dinero. En febrero de 2017, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos designó a López y a su colega conspirador, Tareck Zaidan El Aissami Maddah, como Narcotraficantes Especialmente Designados de conformidad con la Ley Kingpin por librar un papel importante en el narcotráfico internacional. trata López brindó asistencia material y apoyo financiero en soporte de las actividades internacionales de narcotráfico de Maddah. Durante más de dos años, López y otros defraudaron a los EE. UU.

¿Quién es Samark Lopez Bello?

Samark López Bello es un empresario venezolano y fugitivo de la justicia estadounidense, que lo acusa de lavar dinero del narcotráfico. Los lazos de Samark López Bello con el gobierno venezolano datan de al menos 10 años atrás:

Desde su primera incursión en la administración pública, López es vinculado con delitos de corrupción. Después de su salida de la gobernación de Mérida, el entonces gobernador, Florencio Porras, lo acusó de cobrar sobornos para adelantar trabajos de infraestructura.

Pero las acusaciones no impidieron que, luego de ser removido por el exgobernador, incursionara en el sector privado con al menos 13 empresas nacionales e internacionales. Con ellas, consiguió asegurar importantes y turbios contratos con el Estado venezolano.

El ejemplo más evidente de este nexo quedó al descubierto por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos que, en febrero de 2017, lo acusó de ser testaferro de Tareck El Aissami, y de estar vinculado con su red de narcotráfico, a través del lavado de dinero. El comunicado del ente norteamericano señala a López como “un líder clave para El Aissami”, que lava sus ganancias producto del tráfico de drogas con la compra de activos, y el manejo de acuerdos comerciales en su nombre.

Con información de La Patilla y Insight Crime