A las prostitutas sufren los embates de la crisis y por eso ofrecen sus «servicios» a precios bajos

Prostitutas venezolanas "cobran barato" |Foto: raccoonknows.com

Prostitutas venezolanas «cobran barato» |Foto: raccoonknows.com

La crisis económica en el país afecta a todos y en todos los ámbitos, como es el caso de las «mujeres de la vida», llamadas prostitutas que se han visto en la necesidad de bajarle el precio a sus «servicios» para poder percibir algo de ingresos. 

El portal web Caraota Digital, obtuvo declaraciones exclusivas de algunas de estas mujeres que relatan cómo les afecta la situación del país y cómo hacen para solventar la crisis. 

El medio mencionado, revela la historia de Karla Araque una mujer de 27 años, que dedica desde hace seis años a la prostitución, o como ella lo llama: “servicio para adultos”.  

“Me estoy poniendo vieja y no le veo el queso a la tostada. Estoy trabajando cuatro días por semana y lo que hago se me va en comida y mi mantenimiento”, así describe su situación ante la crisis económica. 

ENTREVISTA:

Caraota Digital da con un anuncio en una página web de damas de compañía donde se describe a una masajista de cabello rubio, ojos color marrón y 1,61 centímetros de altura, que asegura ser capaz de cumplir las “más extraordinarias fantasías” a parejas y caballeros.

Karla al responder su teléfono celular indica con voz complaciente que cobra 9 mil bolívares la hora y solo atiende en hoteles de El Rosal, Chacao y Altamira. “Papi, allí es donde puede ser la cosa. Y el taxi que me llevará a donde elijas también lo debes pagar tú”, dice antes de saber que la llamada solo tenía como objetivo conocer su vida para un trabajo periodístico.

“No me gusta eso, pero me agarraste de buenas. Tiene que ser rápido porque necesito estar libre para los que si me necesitan”, aclara.

La rubia de 90-60-90 está radicada en Caracas desde los 19 años de edad y confiesa que es oriunda de un pueblo del estado Trujillo llamado Butaque. Aunque pensó en trabajar como servicio en una casa de familia, sus planes cambiaron cuando por “cosas del destino”, atendió sexualmente a un hombre de la tercera edad que le pagó 15 mil bolívares por 45 minutos.

Lo que esperaba sería rentable para tener una vida llena de comodidades, hoy en día es solo su sustento. “Este año he tenido que trabajar los jueves, viernes, sábados y domingos. Esos días puedo atender a nueve hombres. Ahora tengo que cobrar barato para tener clientela. Ya los hombres no están para pagar mucho por una”, cuenta vía telefónica.

La joven que llegó a estudiar hasta segundo año de Derecho en la Universidad Santa María revela que semanalmente puede ganarse hasta 120 mil bolívares. “¿Te parece mucho”, pregunta con ironía. La auto respuesta no tardó en llegar: “Esa millonada la gasto en el alquiler de la casa, mi comida, el gimnasio, los tintes y la bendita depilación”.

Aunque el oficio es su forma de ganarse la vida, en el país no hay instrumentos legales que lo prohíban o lo autoricen de forma expresa. Solo la Ley Orgánica sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida sin Violencia, establece que serán castigadas con 20 años de prisión las personas que incurran en el delito de trata de personas.

Al respecto el representante legal de la Asociación Civil Venezuela Diversa, José Manuel Simons, señala que el Ejecutivo Nacional debería establecer mecanismos de protección y regulación dirigidos a los trabajadores sexuales para garantizar sus derechos“Mientras no haya legislación sobre la prostitución, el Estado prácticamente lanza a las personas al trabajo informal y ya sabemos lo negativo de ello”, plantea.

Fuentes de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) que pidieron no ser identificadas señalan que solo entre Plaza Venezuela, Sabana Grande y Chacaíto, funcionan al menos 35 locales en donde empresarios de avanzada edad y afortunados de las carreras de caballos, caracterizan a los clientes que buscan una hora de sexo a un buen precio.

Nada es gratis

Tras una breve búsqueda en las redes sociales es fácil conseguirse con transexuales como “Bella”, que ofrece 90 minutos por 20 mil bolívares y dos horas por 30 mil bolívares. A sus 20 años de edad indica que tiene una promoción: “Baile erótico al comenzar y masaje luego de cada eyaculación”.  

En otro mensaje dice que “no hay nada gratis”. Esta es la entrada de una nueva oferta en la que informa que envía videos sexuales por WhatsApp o correo electrónico por 5 mil bolívares. Asimismo, aclara que tiene pasaporte y visa” para atender “alguna emergencia”, Por seguridad también manifiesta en Twitter que atiende en hoteles de El Rosal, Chacaíto y El Paraíso.

“Esta vida no es fácil, pero si mi Dios me dio pasión y belleza es por algo”, asevera Araque antes de colgar la llamada. Los casi tres minutos de conversación fueron suficientes para que la joven resumiera el impacto de vivir, según el Banco Mundial, en el país con la inflación más alta del mundo.


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