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¡INSÓLITO! Residentes de Guayana se bañan en el río tras un año sin agua

Escasez de agua en Guayana/ Crédito: Correo del Caroní

Escasez de agua en Guayana/ Crédito: Correo del Caroní

PROTESTAS

El día de ayer algunos residentes de de Palo Grande, 19 de Abril, y otros asentamientos de la vía a Upata cerraron el camino de acceso durante una protesta. Pues, los manifestantes denuncian la precaria situación de los servicios básicos. Estos manifestantes no poseen agua, llevan un año y seis meses sin el recurso natural.

Aseguran los manifestantes que la única forma de conseguir que el Gobierno los atienda es por medio de las protestas. Según Yamilet López, «el agua (del río) está contaminada. A mi hija la tengo embarazada y tiene erupción en todo el cuerpo y mi nieta también. De verdad, no sabemos qué hacer ya” cuando el dinero no les alcanza ni para comprar agua».

Es muy común que se presenten casos de sarna, zika, y la falta de higiene que abunda también empeoran la crisis. Los vecinos de la región no cuentan con la atención eficiente ni de Hidrobolívar ni de los cisternas.

Otra de las afectadas por la situación, Jennifer Luz, residente en la invasión 19 de Abril, denunció que hace 18 meses se dañó el aljibe que habilitó Hidrobolívar para captar agua y abastecer a las comunidades y desde ahí, la única opción que poseen es la  comprar agua en cisternas para los tanques, y agua embotellada para consumir.

En Bs. 350 compran un tambor de agua de cinco litros, dijo Luz, “y si no tenemos para comprar, ¿Cómo hacemos?”. Y así, aleatoriamente, vecinos de 19 de Abril caminaron con cubetas de agua hacia una laguna del río Yocoima, desde donde toman el recurso para llevarlo a sus casas, se bañan y también lavan la ropa.

Según Yamilet López, “el agua (del río) está contaminada. A mi hija la tengo embarazada y tiene erupción en todo el cuerpo y mi nieta también. De verdad, no sabemos qué hacer ya”, cuando el dinero no les alcanza ni para comprar agua.

El camino a la laguna está minado de basura y de mal olor. En el sitio, pequeños y grandes gozan de una precaria higiene y se quejan del mal servicio.

Las denuncias de sarna, zika, insalubridad para preparar los alimentos, abundan. La desatención de Hidrobolívar, también. Y la escasez de cisternas, también. “A veces teniendo los reales, los tanqueros (cisternas) no se quieren meter para acá”, dijo Yusmely Velásquez.

Escuela sin clases

La Unidad Educativa Juana De Campo, en donde ven clases más de 600 alumnos, está cerrada por la falta de agua. Las clases se dan de forma esporádica, contó López, toda vez que “nos piden una pimpina de agua por niño para que vean clases pero a veces ni nosotros mismos tenemos, sino la misma del río”.

Las comunidades de la vía a Upata se quejan constantemente de la nulidad del servicio desde hace más de un año. La Porfía I, II y III  han protestado en varias ocasiones este año por el mismo problema, trancando la autopista en varios sentidos. La sequía por el fenómeno El Niño acrecienta los efectos de la poca inversión en mantenimiento e instalación sistemas de rebombeo o -en su defecto- tomas profundas para que los vecinos gocen del servicio sin tener que comprar agua.

A las 5:45 de la tarde de este lunes ningún ente gubernamental se había acercado a hablar con los afectados, por lo que la carretera permaneció trancada por varias horas más, a la espera de una respuesta. Reseña: Correo del Caroní

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