En aumento discapacidad por siniestros en motos

Hasta el primer semestre de este año ocurrieron 823 accidentes, que dejaron un saldo de 1.250 lesionados y 105 personas fallecidas registradas.

Hasta el primer semestre de este año ocurrieron 823 accidentes, que dejaron un saldo de 1.250 lesionados y 105 personas fallecidas registradas.

El uso de las motos como medio de transporte familiar y colectivo enciende las alarmas. Expertos coinciden en que se trata de una práctica recurrente que encarna un problema de salud pública, por la cantidad de personas que pierden un miembro o sufren una lesión a raíz de siniestros en este tipo de vehículos en la ciudad.

Los choques registrados en los principales corredores viales del Área Metropolitana no son un hecho aislado, pues los accidentes han incrementado en 40% la población de personas con discapacidad adquirida , según la gerente de Atención Integral del Consejo Nacional para las Personas con Discapacidad, Ana Millán.

Hasta el primer semestre de este año ocurrieron 823 accidentes, que dejaron un saldo de 1.250 lesionados y 105 personas fallecidas en las seis principales autopistas y carreteras de la entidad, de acuerdo con cifras aportadas por Protección Civil Miranda. De ese total, 319 involucraron motos. Con 78 siniestros que implicaron vehículos de dos ruedas, la Carretera Panamericana ocupa el primer lugar en el registro. Luego destacan las autopistas Gran Mariscal de Ayacucho y Francisco Fajardo con 26 y 15 accidentes reportados, respectivamente.

Con respecto al año 2012, los accidentes en motos han incrementado en 85,46%. Así lo indica el subregistro aportado por cuerpos de bomberos, policía y Protección Civil del estado. Solo en el Área Metropolitana, sin incluir el municipio Libertador, ocurrió un total de 144 accidentes, de los cuales 111 se registraron en Sucre.

Consecuencias

Activistas del “Encuentro Metropolitano de Políticas Públicas para la Integración de Personas con Capacidades Diferentes”, que se llevó a cabo el viernes en la UCV, pusieron el foco en la problemática.

“Los accidentes en motos han incrementado la discapacidad físico-motara y lesiones en la columna vertebral que en muchos casos impide caminar a los afectados”, enfatiza Ana Millán, funcionaria del Conapdis.

Nixon Contreras Briceño, quien preside la Dirección Nacional de Salud Integral para las Personas con Discapacidad del Ministerio de Salud, reconoce que hay un incremento de la densidad de motocicletas que circulan en la urbe, lo que apunta al aumento de la discapacidad. A propósito de ello el censo de personas con discapacidad realizado por la Misión José Gregorio Hernández, entre octubre y noviembre de 2014, registró 73.123 nuevos habitantes con algún tipo de limitación, según datos preliminares.

En un estudio presentado en septiembre pasado, la Dirección de Derechos Humanos de la Defensoría del Pueblo advirtió sobre la vulnerabilidad de los niños y adolescentes. Solo en el Área Metropolitana 1.005 menores de edad fueron “vulnerados” tras sufrir algún siniestro en moto, entre el año 2013 y el primer trimestre de 2014. Durante ese lapso, 4.640 niños fueron vulnerados de los cuales, 61 perdieron la vida, de acuerdo con el trabajo de campo realizado en 45 hospitales.

El antropólogo Carlos Molina, exdirector de la Dirección de Derechos Humanos de la Defensoría del Pueblo, quien llevó adelante la investigación, enfatiza que los estratos sociales más bajos son los más afectados por el uso imprudente de las motos.

Explica que por tratarse de un vehículo de bajo costo y de fácil acceso masifica su uso, lo que expone a la población ante accidentes que podrían limitarlos de por vida. “A muchas personas les cambia la vida porque pierden capacidad para la productividad”, agrega. El último Anuario de Mortalidad del Ministerio de Salud, publicado este año y que corresponde al 2012, precisa 6.948 fallecidos a causa de accidentes de tránsito, de los cuales expertos de Protección Civil estiman que más de 40% ocurrieron en motos. La cifra representa 4,72 de los decesos ocurridos en ese período. Desde esa fecha el MinSalud no aporta información actualizada en torno a los fallecimientos.

La falta de protocolos de atención médica a las víctimas, de información oficial y el colapso de las emergencias hospitalarias son algunas de las dificultades en torno a la problemática. “La omisión de datos y de políticas es parte de la opacidad oficial para abordar el problema” dice Molina. (EU)