Por política, no por méritos

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Ha sido tanta la degradación social en Venezuela desde hace veinte largos años, que todos los cargos públicos, incluso el de presidente de la república, están en manos de la política, militares políticos, pseudopolíticos y paracaidistas políticos, todos ellos en su mayoría carentes de estudios superiores, si los tuvieran serían llamados profesionales nuevos después del cargo asignado, en política y politiquería si son aviones doble turbo.

De manera que, comenzando por los ministros cada uno en su santo lugar desde hace unos cinco años con derecho a ser rotado cada vez que el presidente sueñe con algún nuevo animalito ,paseándonos por gobernaciones y alcaldías están abarrotadas de personal engañoso, falsos líderes que sólo halan para su cultivo, así por ejemplo nombrando algunos, las zonas educativas de los estados son representadas por políticos sin formación universitaria que no dan la cara ante sus subalternos porque carecen de moral pública para llamarlos a botón cuando se les salen del carril y, sólo les queda la voz de mando maltratadora que usan en campañas electorales en las cuales son voceros de un régimen dictatorial y autoritario arrojado al pueblo por ordenamiento jurídico de esta revolución bolivariana. Por lo tanto, estamos rodeados de ineficiencia, estando claros que los estudios no forman al ser humano, pero si lo complementan.

Cuando acudes a la universidad para estudiar la carrera que más te atrae, aprehendes normas, disciplina que, aunada a tu educación de hogar, te darán más capacitación para organizarte y de allí un paso a la honestidad, de aceptar compromisos por política y no porque te lo mereces. Decimos coloquialmente, y muy seguido en Venezuela en estos tiempos críticos: POR ESO ESTAMOS COMO ESTAMOS, porque se dio un vuelco total a la sociedad sometida por personajes, cuyo único objetivo es hacer una popular política sin reconocer los méritos de ninguna índole.