Músicos venezolanos elevaron sus notas de tristeza y esperanza

Músicos y artistas venezolanos elevaron sus notas de tristeza y esperanza | Foto: EFE

Músicos y artistas venezolanos elevaron sus notas de tristeza y esperanza | Foto: EFE

Había violines, violas, cuatros, trompetas. También tambores, lienzos, telas y mallas de baile. Cientos de artistas se concentraron ayer en Altamira y marcharon acompañados de la sociedad civil hasta la plaza Alfredo Sadel, en homenaje a los más de 35 caídos en las protestas, víctimas de la represión. El ambiente estuvo cargado de tristeza, pero sobre todo de mucha esperanza. Las consignas en contra del uso desmedido de la fuerza y a favor de la paz dominaron el lugar.

La manifestación fue convocada el sábado por las redes sociales y reunió a más gente de la que muchos esperaban. En el anfiteatro de la plaza Francia de Altamira, el diputado Miguel Pizarro se dirigió a los asistentes. “Armando Cañizales pudo haber sido cualquiera de nosotros. No estamos condenados a despedir a chamos como él o como Juan Pablo Pernalete. El día de hoy se trata de una respuesta cultural, alternativa, pacífica, a la barbarie y a la violencia. Que nadie nos haga pensar que es imposible. Este país es nuestro”, dijo en medio de gritos de “Sí se puede” mientras algunos músicos levantaban sus instrumentos.

Hubo caras familiares. La actriz Amanda Gutiérrez, los integrantes de Desorden Público, el cantante Betulio Medina, la animadora Caterina Valentino, la escultora Lía Bermúdez y la rectora de la UCV, Cecilia García Arocha, fueron algunos de los que estuvieron presentes. En la avenida Francisco de Miranda había grupos tocando, que esperaban a la marcha para incorporarse. Se escuchaban notas de gaitas, cantos de pilón, “Venezuela”, el “Himno a la alegría”, entre muchos otros. En todo el recorrido no hubo piquetes ni de la Guardia Nacional Bolivariana ni de la Policía Nacional Bolivariana, solo Polichacao y Polibaruta, que resguardaban el recorrido.

Por momentos el dolor se apoderaba de los manifestantes y sus caras lo reflejaban. Visiblemente conmovidos acompañaron a María Teresa Chacín coreando “En este país”. El diputado Freddy Guevara, vicepresidente del Parlamento, llevó su cuatro y junto con Chacín y Delia Dorta interpretó “Venezuela”.

Los padres de Armando Cañizales también asistieron. “Venir para acá era lo mínimo que podíamos hacer”, dijo la madre del violista, Mónica Carrillo, mientras los asistentes pedían justicia.

Los estudiantes de la Universidad Experimental de las Artes se hicieron presente con pancartas en las que se leía “Somos artistas, no terroristas”. De los momentos más celebrados fue la lectura de un comunicado, en el que aseguraron que no poseen ninguna filiación política y que condenan la represión.

Nuestro mensaje no está abanderado por ningún tinte político. Más bien, como artistas, queremos darles a entender que el arte es como el dolor: demanda ser sentido. Por ende, nos duele no solo la situación del país sino la indiferencia de muchas personas que en él viven. Por esto es que hoy rompemos el silencio y alzamos nuestras voces, dando a entender que existen artistas a los que nos duele la situación y que, por sobre todo, condenamos todas las formas de represión de los cuerpos de seguridad del Estado”.

La cantante Laura Guevara interpretó “Pajarillo verde”, original de Soledad Bravo. “La calle no se abandona. Seguimos hasta que nos escuchen. Que nadie se canse”, pidió.

Rafa Pino y Edward Ramírez entonaron “El aguacate”, un joropo tuyero antimilitarista en el que se narra la instauración de una dictadura en un camión de verduras.

Algunos integrantes del Sistema Nacional de Orquestas también tomaron la palabra. “Nombro al maestro José Antonio Abreu y pido recordar las palabras tocar y luchar”, dijo uno de ellos mientras sus compañeros se acomodaban para cerrar el acto con el “Alma llanera” y el Himno Nacional.

por KARLA FRANCESCHI / El Nacional


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