Para subirse al ferry, gandoleros se “bajan de la mula”

Gandoleros se bajan de la mula para poder subir al ferry | imagen de referencia

Gandoleros se bajan de la mula para poder subir al ferry | imagen de referencia

La periodista Vestalia Muñoz, publicó en el diario El Tiempo, un artículo sobre los gandoleros, en el que asegura que para ellos poder montarse en el ferry que va desde Puerto La Cruz, hasta Punta de Piedras, deben “bajarse de la mula”, con hasta 20.000 bolívares. 

Los conductores Pedro Rojas y Francisco González, fueron los que realizaron la denuncia, pues esperan desde el 26 de agosto para poder abordar el ferry.

 “todos los días vemos cuando llegan gandolas a las 9:00 de la noche y a las 10:00 de la noche, son las primeras en montarse y nosotros seguimos aquí“, señaló González.

AQUÍ EL TEXTO DE EL TIEMPO

En los últimos cinco años, las fallas que han presentado los barcos que trasladan carga pesada hacia Punta de Piedras, en la isla de Margarita, han provocado que los gandoleros pasen de siete a 10 noches en el terminal marítimo Eulalia Buroz de Puerto La Cruz.Hamacas colgadas, un fogón encendido y un tobito con agua son las primeras cosas que se observan en uno de los pasillos del estacionamiento de la naviera, donde los conductores descansan y preparan sus comidas.

Quienes quieren evitar esta travesía se tienen que “bajar de la mula” con Bs 20.000 y hasta con sumas que superan los Bs 100 mil para subirse al ferry sin esperar ni siquiera una hora.

Así lo denunciaron los conductores Pedro Rojas y Francisco González, encargados de trasladar arena desde Aragua de Barcelona. Dijeron que desde el 26 de agosto están en el embarcadero esperando para subir a un barco.
“Todos los días vemos cuando llegan gandolas a las 9:00 de la noche y a las 10:00 pm son las primeras en montarse y nosotros seguimos aquí”, refirió González.

Ramón Graterol tiene 18 años trasladando materiales de construcción de Guanta a Margarita. Según dijo, antes se veía la “trampa” porque no era necesario, pues había suficientes embarcaciones.

El único barco que sale con vehículos de carga tiene capacidad máxima para 20 gandolas. Seis puestos, supuestamente, los ocupan quienes pagan vacunas y los otros se dividen entre quienes llevan alimentos y cemento, explicó Graterol.

El chofer Carlos González manifestó que “la situación en el ferry es como todo, una mafia, y sólo las personas con poder disfrutan de privilegios”. Señaló que las cargas que tardan más tiempo en el terminal son las de insumos de construcción, porque dan prioridad a las de los alimentos.